Augusto Narvaez
diciembre 4, 2023
5 minutos de lectura

Perspectivas clave y estrategias para navegar el cambiante panorama del fraude en 2024

A medida que nos adentramos en 2024, las organizaciones modernas enfrentan una batalla cuesta arriba contra esquemas de fraude y ciberamenazas cada vez más sofisticados. Según nuestro último [informe Faces of Fraud](Faces of Fraud reporte takeaways include:,doubling from 43% in 2019), los desafíos son enormes, por lo que resulta fundamental identificar las vulnerabilidades en tu defensa contra el fraude para desarrollar una mayor resiliencia cibernética hoy y en el futuro.

Para ayudar a los equipos de prevención del fraude y ciberseguridad a planificar con anticipación, reunimos perspectivas de nuestros expertos internos sobre las tres principales preocupaciones y estrategias de prevención del fraude para el próximo año.

1. Esquemas de fraude en rápida evolución: la necesidad de defensas ágiles

Los esquemas de fraude superan la capacidad de las organizaciones para mantenerse al día: el 83 % de los encuestados en el informe Faces of Fraud reportó que estos esquemas evolucionan demasiado rápido para seguirles el ritmo. La naturaleza dinámica del fraude exige que las organizaciones adopten estrategias de seguridad ágiles y adaptables, y aprovechen tecnologías y tácticas avanzadas, como sistemas de detección y monitoreo de inteligencia de fraude de vanguardia. Para combatir eficazmente el phishing persistente, el malware, el ransomware y otros tipos de ataques, es clave invertir continuamente en tecnologías capaces de identificar y responder rápidamente a las amenazas emergentes. En particular, las soluciones antifraude basadas en inteligencia artificial y aprendizaje automático (IA/ML) juegan un papel crucial para mantenerse un paso adelante, al ofrecer analítica predictiva e información en tiempo real que los métodos tradicionales frecuentemente no logran proporcionar.

2. Desafíos del trabajo híbrido: monitoreo de empleados y redes

El mayor número de trabajadores remotos convierte el monitoreo de empleados, redes y dispositivos en un desafío significativo. A medida que las organizaciones se adaptan a entornos de trabajo híbrido, asegurar los endpoints y garantizar la integridad de las comunicaciones de red se vuelve crítico; muchas invierten en Acceso a la Red de Confianza Cero (ZTNA) para gestionar conexiones seguras para todos los usuarios y recursos. La autenticación de clientes a través de distintos dispositivos de acceso también es esencial para fortalecer las defensas ante posibles brechas. La autenticación multifactor, las soluciones biométricas y los protocolos de acceso seguro también pueden mitigar los riesgos asociados al trabajo remoto, ofreciendo una capa de protección robusta para la información sensible.

3. Dependencia excesiva de procesos manuales: una apuesta arriesgada

La dependencia de demasiados procesos manuales genera deficiencias operativas que obstaculizan la eficiencia del negocio. Existe una necesidad urgente de mayor automatización: el 55 % de los encuestados en el informe Faces of Fraud expresa preocupación por la dependencia excesiva de procesos manuales, que introduce errores humanos y dificulta hacer frente a esquemas de fraude complejos. Para abordar esta vulnerabilidad, es importante invertir en tecnologías de validación de identidad y de identificación de dispositivos, especialmente para plataformas web y móviles. Automatizar los procesos de verificación de identidad mejora la precisión, reduce los tiempos de respuesta y permite a las organizaciones asignar sus recursos de manera más eficiente.

Anticipar el futuro: esquemas de fraude y pérdidas económicas

Otro dato preocupante revelado en el informe Faces of Fraud es que solo el 19 % de los encuestados puede identificar el fraude en tiempo real, y los tiempos de respuesta siguen aumentando. Entre las principales preocupaciones destacan la divulgación de información y el robo de credenciales, lo que subraya la vital importancia de fortalecer la protección de los datos sensibles. De igual manera, el fraude electrónico se perfila como un desafío relevante, lo que pone de manifiesto la necesidad de medidas sólidas para proteger las transacciones digitales. El phishing y el robo de cuentas (en móvil y web) son áreas adicionales de preocupación, que evidencian la amplia variedad de retos a los que se enfrentan las organizaciones al defenderse de actividades fraudulentas.

En cuanto al impacto económico potencial, el 34 % de los encuestados en el informe Faces of Fraud anticipa un aumento de las pérdidas por fraude en el próximo año, mientras que el 29 % espera que se mantengan en niveles similares. Ninguna de estas estadísticas es aceptable. Adoptar un enfoque proactivo es el camino a seguir. Esto implica implementar monitoreo continuo, integrar sistemas de IA/ML adaptativos y actualizar regularmente los protocolos de seguridad. Al incorporar estas prácticas, las organizaciones pueden reforzar sus defensas y navegar con éxito el cambiante panorama del fraude.

Invertir en tecnologías preparadas para el futuro: un enfoque estratégico

Las organizaciones se preparan estratégicamente para el futuro con inversiones planificadas en áreas clave de ciberseguridad. El informe Faces of Fraud destaca que una proporción significativa de organizaciones planea invertir en sistemas de detección y monitoreo de inteligencia de fraude. El foco se extiende también a fortalecer la seguridad mediante la autenticación de clientes en diversos dispositivos de acceso, con énfasis en la protección de las identidades de los usuarios. Además, las inversiones en validaciones de identidad, tecnologías de identificación de dispositivos, inteligencia artificial y aprendizaje automático conforman una estrategia de defensa integral frente a una amplia gama de esquemas de fraude. Este enfoque holístico refleja el compromiso de fortalecer las medidas de ciberseguridad y adaptarse al dinámico panorama de amenazas.

¿Cómo proteger tus inversiones en tecnología preparada para el futuro y por dónde empezar? Adoptar un enfoque basado en el riesgo que reduzca primero la mayor cantidad de riesgo posible y permita una reducción escalable con el tiempo es la opción más recomendable. A través de un ejercicio de pruebas de penetración con un proveedor de servicios especializado, las organizaciones pueden evaluar la seguridad de aplicaciones, simulación de adversarios, campañas de phishing, desarrollo de exploits e ingeniería inversa, revisión de código fuente y análisis de malware. Estos servicios son componentes esenciales de una estrategia de ciberseguridad orientada a identificar y mitigar posibles vulnerabilidades en los sistemas de una organización.

Presupuestando para el éxito: perspectivas sobre las tendencias futuras

En preparación para los desafíos que se avecinan, las organizaciones refuerzan proactivamente sus defensas frente a posibles amenazas. De hecho, el 70 % de los encuestados en el informe Faces of Fraud reporta que su presupuesto para la prevención del fraude aumentará en el próximo año. Es importante destacar que los equipos de seguridad y fraude deben priorizar un compromiso sostenido con la protección de los activos y la información sensible de su organización. Este enfoque estratégico no solo contribuye a mitigar el riesgo, sino que también refleja el compromiso de mantener la integridad y seguridad de los activos empresariales de valor.

La naturaleza cambiante del fraude exige un enfoque proactivo y estratégico. Al identificar vulnerabilidades, adoptar tecnologías de vanguardia y adaptarse al entorno en constante evolución, las empresas pueden fortalecer sus defensas y mantenerse un paso por delante de los actores maliciosos. AppGate reafirma su compromiso con la innovación y la seguridad, y anima a las organizaciones a colaborar en la lucha contra el fraude para garantizar un futuro seguro para todos. Para conocer más sobre las soluciones de acceso seguro, antifraude y servicios de asesoramiento en amenazas de AppGate, visita www.appgate.com.